Metodología

Para realizar la investigación Violencia digital en mujeres jóvenes mexicanas de 12 a 17 años. Análisis de casos e incorporación de medidas para su atención, prevención y acompañamiento se desarrolló en conjunto un análisis cuantitativo y cualitativo.

La investigación se realizó en tres etapas:

La primera etapa se compuso de un cuestionario digital que fue compartido en las redes sociales de #ChidasEnLínea y a través de kits de prensa a organizaciones aliadas y posibles personas interesadas en tratar el tema. Nuestros grupos objetivos fueron los siguientes: adolescentes, personal docente y familiares de adolescentes que lo solicitaron. Cabe señalar que el cuestionario no fue público, pues buscamos que solo las personas a quienes fue dirigida la encuesta tuvieran acceso a él. Esta práctica nos ayudó a reducir los posibles trolles y, por ende, sesgos en nuestros resultados; no obstante, también supuso una limitante en el alcance de las respuestas, pues la encuesta sólo llegó a quien tuvo acceso directo al link.

La investigación se basó en la tipología de las 13 formas de agresión relacionadas con la tecnología de Luchadoras, SocialTIC y Dominemos las Tecnologías; realizamos algunas modificaciones para tener una lista de 17 categorías.

Separamos la difusión de contenido: por un lado hablamos de la información personal y en otro la difusión de contenido íntimo sin consentimiento, incluimos campañas de desprestigio y el desprestigio exclusivamente, además consideramos importante incluir y reconocer que muchas veces las personas no identifican la violencia digital de género, por lo que agregamos “No sé si he recibido ataques digitales o violencias digitales”, la violencia al estar normalizada es difícil de reconocer que fueron víctimas de violencia digital o de qué tipo. Finalmente incluimos la opción “No he vivido violencia en espacios digitales” .

Para conocer más a fondo la violencia digital dirigida a adolescentes, se añadieron preguntas sociodemográficas. En este sentido, la edad que tienen, el sexo con el que se identifican, el estado donde viven, y el tipo de escuela (pública o privada) en la que están inscritas, nos permitió tener una perspectiva más amplia para conocer en dónde y cómo se presentaron las situaciones de violencia digital de las encuestadas.

Para la segunda etapa nos abocamos a escuchar las historias y propuestas de las adolescentes mexicanas. Para tal efecto, elaboramos un instrumento cualitativo que se materializó en una serie de entrevistas a profundidad, donde exploramos acerca de la opinión de las jóvenes respecto al espacio digital, si habían pasado por alguna situación de violencia digital y qué propuestas harían para combatir este tipo de violencia de género.

En la etapa final analizamos a fondo las estadísticas arrojadas por la encuesta, logramos reconocer y diferenciar los tipos de violencia más comunes que viven las mujeres mexicanas. Revisamos las cifras por estado y por tipo de violencia, mientras que la información obtenida de las entrevistas nos brindó un panorama más amplio para entender el impacto de la violencia digital en la vida de las adolescentes. Con esta valiosa información logramos identificar procesos, fuentes de violencia y posibles soluciones para erradicarla.


Cuestionario de la encuesta e instrumento cualitativo:

El cuestionario de la encuesta constó de catorce preguntas. Indagamos acerca de cuándo pasó; si conocían o tenían sospecha de las personas agresoras; si conocían algún protocolo de denuncia; si acudieron a alguien para solicitar apoyo o si realizaron una denuncia; cuáles fueron las consecuencias o si fueron víctimas de otras violencias después de vivir algún tipo de estás en el espacio digital; o si ayudarían a alguien que estuviese atravesando por alguna situación similar. Además, algunas compartieron brevemente sus experiencias en el espacio digital e incluimos la tipología de las 13 formas de agresiones relacionadas con la tecnología con las modificaciones antes mencionadas. A continuación damos cuenta del resultado de nuestra clasificación:

  1. Acceso o control no autorizado (Ej. Alguien no te ha dejado entrar a tus cuentas o ha entrado sin que estuvieras de acuerdo o te dieras cuenta).
  2. Control y manipulación de la información (Ej. Alguien robó o modificó información que tenías en tus redes sociales, o en tu correo, sin que tú estuvieras de acuerdo o te dieras cuenta).
  3. Suplantación y robo de identidad (Ej. Alguien creó un mail o un perfil falso con tu nombre o fotografía).
  4. Monitoreo y acecho (Ej. Alguien te vigiló o te vigila en redes sociales, o en tu correo).
  5. Expresiones discriminatorias (Ej. Alguien hace comentarios ofensivos sobre tu persona, tus ideas, apariencia física, tus gustos, tus creencias, o tus opiniones).
  6. Acoso (Ej. Alguien te ha molestado o ha dado opiniones sobre ti sin que las hayas pedido y que te resultaron molestas, perturbadoras o intimidantes; alguien te envió muchas veces mensajes o hizo comentarios en tus redes sociales aunque tú le hayas pedido que dejara de hacerlo).
  7. Amenazas (Ej. Alguien te envió un mensaje con contenido violento o también hizo comentarios agresivos con la intención de dañarte, o amenazando en causar algún daño a tus seres queridos).
  8. Difusión de información personal (Ej. Alguien compartió o publicó sin que tu quisieras información privada o datos tuyos, como tu dirección, teléfono o nombre completo).
  9. Difusión de contenido íntimo sin consentimiento (Ej. Alguien compartió fotografías, vídeos, o capturas de pantalla tuyas donde sales en ropa interior, desnuda o semidesnuda).
  10. Extorsión (Ej. Alguien te obligó a hacer algo que tú no querías, porque si no lo hacías esa persona te amenazó con dañar a alguien o publicaría información tuya que te dañaría).
  11. Desprestigio (Ej. Alguien comparte información o fotos, que pueden ser falsas o no, con la intención de dañarte y hacerte ver como una persona que no eres).
  12. Abuso sexual relacionado a la tecnología (Ej. Alguien te obligó a mantener alguna relación (virtual o física), tocar o realizar alguna práctica sexual sin que tú quisieras o dieras tu consentimiento y te contactó a través de redes sociales, llamadas telefónicas o a través de cualquier dispositivo electrónico).
  13. Afectaciones a canales de expresión (Ej. Alguien ha dejado fuera de las redes sociales e internet tus ideas).
  14. Campañas de desprestigio (Ej. Alguien ha propagado chismes o ha dicho cosas falsas acerca de ti a través de internet y redes sociales).
  15. Omisiones por parte de actores con poder regulatorio (Ej. Las autoridades, los y las profesoras, directivos de tu escuela mostraron falta de interés o acción para solucionar o castigar los ataques digitales que enfrentaste).
  16. No sé si he recibido ataques digitales o violencias digitales.
  17. No he vivido violencia en espacios digitales.

Por su parte, para el instrumento de investigación cualitativa se elaboró un guión para la aplicación de entrevistas semi estructuradas en el que incluimos preguntas de inmersión inicial para conocer qué significaba internet para ellas, qué las hacía sentir libres, qué entendían por espacio digital y cómo era su relación con internet desde que había comenzado la pandemia.

Para la inmersión a profundidad, realizamos preguntas de opinión y de expresión de sentimientos. El objetivo de esta fase no era preguntarnos cuál es la realidad, sino cómo y por qué sucede lo que sucede, además de identificar cómo las mujeres víctimas de violencia digital reaccionaron ante las situaciones, cómo les atravesó, qué les hubiera gustado que les dijeran y cómo actuaron.

En respuesta a nuestra invitación a través de las redes sociales de #ChidasEnLínea, se realizaron 15 entrevistas con chicas de 12 estados del país de manera virtual y por medio de distintas plataformas, teniendo una duración de entre 25 minutos y 1 hora cada una.

Las observaciones de nuestra investigación se pueden consultar en Conoce los resultados de las Chidas.